El valor estratégico del PR para los hoteles: construir autoridad en la era de la recomendación

Por Ángela G. Caruncho | Managing Director

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La inteligencia artificial está transformando las fases de descubrimiento y consideración en el proceso de reserva hotelera. Frente a una lógica centrada en posiciones y resultados tras la búsqueda, los entornos conversacionales introducen otra variable: la capacidad de una marca para ser entendida, reconocida y considerada como una opción relevante y recomendada. Dejamos atrás la era de la búsqueda y entramos en la era de la recomendación.

Esto amplía el concepto de visibilidad digital. No importa solo lo que un hotel dice de sí mismo, sino también quién habla de él, dónde aparece y con qué valores se vincula fuera de sus propios canales.

En este contexto, las relaciones públicas adquieren un nuevo valor estratégico a través del PR digital: contribuir a construir autoridad.

Mucho más que conseguir cobertura

Las relaciones públicas siempre han buscado que los medios de comunicación consideren una marca suficientemente relevante como para hablar de ella.

Con la pérdida de influencia de los medios tradicionales, parecía que el PR perdería su sentido. Sin embargo, ha ocurrido lo contrario: el nuevo ecosistema digital y tecnológico le ha otorgado un valor estratégico renovado.

Hoy la cobertura deja huella. Una noticia puede posicionarse en Google, generar tráfico y backlinks, alimentar nuevas publicaciones o convertirse en fuente de información para usuarios, buscadores tradicionales y buscadores basados en sistemas de IA.

Limitar el valor del PR a la obtención de impactos o backlinks sería reduccionista. Su verdadero valor está en construir presencia y autoridad fuera del dominio propio.

Y no todas las menciones aportan lo mismo. Que un hotel sea relacionado de forma recurrente con sostenibilidad, gastronomía, diseño o turismo familiar contribuye a consolidar un posicionamiento. Cada mención contribuye a definir digitalmente qué representa una marca.

De posicionar páginas a posicionar marcas

El SEO tradicional nos acostumbró a pensar en términos de páginas y posiciones: qué contenido aparece primero cuando alguien realiza una determinada búsqueda.

La inteligencia artificial introduce una pregunta complementaria: ¿Qué información existe en Internet para que una marca hotelera pueda ser entendida y considerada como una respuesta relevante y recomendada?

Cuando alguien pregunta a un asistente por un hotel sostenible, una escapada gastronómica o un establecimiento adecuado para organizar un evento, la respuesta puede construirse a partir de múltiples fuentes, entre ellas, los medios de comunicación, las publicaciones especializadas, entrevistas, rankings o premios y reconocimientos.

Ahí aparece una de las grandes oportunidades del PR digital. Una estrategia de PR puede generar cobertura editorial y backlinks que refuercen el SEO, pero también menciones que relacionen una marca con determinados territorios de posicionamiento y contenidos externos que amplíen la información disponible sobre ella y refuercen la autoridad.

Las menciones también construyen autoridad digital

Los backlinks siguen siendo una señal valiosa para el SEO: pueden transmitir autoridad, generar tráfico cualificado y favorecer la visibilidad orgánica. Pero el nuevo ecosistema obliga a mirar también hacia las menciones de marca, incluso cuando no incluyen un enlace.

Los primeros análisis sobre visibilidad en motores de IA están mostrando una relación entre la presencia de las marcas en fuentes externas y su aparición en estos entornos. Esto no significa que conseguir una noticia vaya a hacer que ChatGPT recomiende automáticamente un hotel. La relación es mucho más compleja. Pero hay una idea clara: cuantas más evidencias relevantes, coherentes y creíbles existan sobre un hotel en Internet, más sólida será su autoridad digital.

De medir impactos a medir autoridad

Esta evolución también debería trasladarse a las métricas. El volumen de publicaciones o la audiencia potencial siguen siendo relevantes, pero no cuentan toda la historia.

Una estrategia de PR digital debería valorar también la calidad y relevancia de las fuentes, los backlinks obtenidos, las menciones de marca, los territorios con los que se la relaciona, el tráfico generado, la evolución de las búsquedas de marca y, progresivamente, su presencia en entornos de búsqueda basados en IA.

Porque el objetivo ya no debería ser simplemente conseguir noticias. El objetivo es conseguir que esas noticias ayuden a construir una percepción determinada de la marca y refuercen el territorio que quiere ocupar.